Eclipse solar total

· 2 min · Realismo extraño

Miniatura del relato «Eclipse solar total»

29 de mayo de 1919, día del eclipse solar total.

12:00 h

El timbre de un ordinario colegio zumba sin piedad.
Una manada de gritos se abalanza hacia la libertad.
Los impecables uniformes se tiñen de arena.
Un grito coral invade todo el espacio, persevera en el tiempo.

Cuatro niñas, sentadas en círculo, se trenzan el cabello las unas a las otras.
Un niño se queda cerca de los profesores: necesita protección.
Dos niños chocan con vigor una goma de pollo contra sus muñecas,
compiten por el dominio del dolor.
Dos niñas se esconden en el baño para jugar a mamá y papá.
Un niño enciende un cigarrillo Celta, cortesía de su padre, y se lo da a probar a sus amigos.
Un niño recibe una patada detrás de otra, considera que se las merece.
Una niña se acerca con cautela a la papelera, se asegura de que nadie la ve y tira su bocadillo.
Una niña marca un gol.
Un grupo de niñas ensaya una coreografía; un niño no puede apartar la mirada de ellas.
Un niño se olvida de tomar sus pastillas.
Una niña se cae. Nadie la ayuda.

El timbre de un ordinario colegio compite con el ruido de los niños. Pierde.

Y ahora todos cantan al unísono:

6 × 1 = 6
6 × 2 = 12
6 × 3 = 18
6 × 4 = 24

Y repiten.

6 × 1 = 6
6 × 2 = 12
6 × 3 = 18
6 × 4 = 24

El ritmo se rompe. Un niño deja de repetir. Pregunta:

—¿Por qué?

Algo se descoloca.

—Porque sí.

6 × 1 = 6
6 × 2 = 12
6 × 3 = 18
6 × 4 = 24

Una oscuridad nocturna invade el aula. Es la hora.

Un adulto cualquiera entrega unos cristales oscuros a los niños, que vuelven a salir a la libertad. Pero algo no cuadra.

Los niños alzan los cristales y observan, en comunidad, el eclipse solar total.

Están en silencio.

Bajan la mirada del cielo, se miran entre ellos, hablan en silencio.

Dirigen los ojos hacia la luna y el sol, esta vez sin los cristales oscuros.

Ahora ven por sí mismos, con sus propios ojos.

Duele. Duele mucho.

Los puños se cierran. Las córneas enrojecen.

El grito de dolor de los niños ciegos invade el mundo.